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LA HOSTELERÍA HACE FRENTE COMÚN CONTRA LA PROHIBICIÓN DE APARCAR EN EL CARRIL BUS

Noticias

05 jul, 2017

La Federación Empresarial de Hostelería de Valencia, la Asociación de Pubs y la Asociación de Empresarios de Salas de Fiesta, Baile y Discotecas hicieron ayer frente común contra la prohibición de aparcar en el carril bus por la noche impulsada por el concejal de Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi, y anunciaron medidas contra la decisión del edil, apoyada por el alcalde, Joan Ribó, y sus socios de gobierno València en Comú y PSPV. Entre las medidas propuestas por los empresarios destaca la recogida de firmas contra la prohibición con la intención de que el Consistorio dé marcha atrás, algo que a tenor de las declaraciones públicas de varios concejales parece complicado.

Pero la hostelería no se rinde. Con más de un mes de datos en la mano, la reunión de ayer sirvió para evidenciar que ya forman un frente común contra el Consistorio. Según datos ofrecidos la pasada semana por la Federación de Ocio, Turismo, Juego, Actividades Recreativas e Industrias Afines de la Comunidad Valenciana, las pérdidas de algunos locales rondan el 40 o el 60% con respecto al mismo mes del año anterior, aunque el presidente de la entidad, Víctor Pérez, opina que parte de estas pérdidas viene provocada por la llegada del buen tiempo y la apertura de locales en la zona marítima de la ciudad. Además, ya hay establecimientos que han tenido que despedir a empleados, según explican desde Fotur.

Con este panorama y con verdadero miedo a lo que pueda pasar cuando llegue el otoño, los empresarios del ocio plantearon la pasada semana una reunión de todas las asociaciones y federaciones implicadas en la noche en la ciudad. El encuentro fue bien recibido en todas las entidades y, finalmente, la reunión se celebró ayer por la tarde en la sede de la Confederación Empresarial Valenciana. Durante el encuentro, los empresarios relataron experiencias propias: locales semivacíos, reservas que se anulan, quejas de los clientes y, sobre todo, reducción de la facturación.

Con estos mimbres, del encuentro salieron varias decisiones. La primera de ellas es que van a empezar una campaña de presión a través de las redes sociales y de cartelería para informar a los clientes. La idea es trasladar que la decisión del Consistorio no cuenta con el apoyo de los empresarios sino más bien con su enfrentamiento más frontal. El siguiente paso será la recogida de firmas en todos los locales de la ciudad (aunque los más afectados por la prohibición son los situados en torno a las grandes vías y a plazas como la de Cánovas, entre otros).

Cuando dispongan de las firmas, acudirán de nuevo al Consistorio. Entre los empresarios de ocio nocturno ha decepcionado, dicen, el comportamiento del PSPV. Tras un rechazo frontal por parte de la portavoz municipal de los socialistas y teniente de alcalde, Sandra Gómez, que llegó a decir en abril que la medida no se pondría en marcha sin una nueva ronda de contactos con empresarios y vecinos, finalmente en el pleno de ese mismo mes la prohibición se aprobó con el voto a favor tanto de Compromís como de PSPV y de València en Comú. Tanto PP como Ciudadanos votaron en contra. Ambas formaciones han pedido la retirada de una medida que ya se planteó en 2015 pero que entonces no salió adelante porque fue el mismo alcalde de Valencia, Joan Ribó, quien dijo en público que cuando Grezzi dijo que iba a prohibirlo «expresaba su deseo personal».

Lo cierto es que la medida, que desde Movilidad llaman «reversión de una situación anómala» que se daba en la ciudad desde 1999, provocó el primer fin de semana que estuvo en marcha que muchos restaurantes y locales de ocio estuvieran prácticamente vacíos, tal como comprobó este diario. Pese al refuerzo de las líneas nocturnas de la EMT puesto en marcha por la concejalía de Movilidad Sostenible, lo cierto es que quienes se acercaban a Valencia para disfrutar del ocio nocturno o para cenar prefieren ahora quedarse en los centros comerciales situados a las entradas de la ciudad que, además, cuentan con aparcamiento gratuito.

Y es que ni siquiera el pacto del Consistorio con los parkings públicos para ofrecer precios reducidos ha aumentado la afluencia a estos. Tanto empresarios de aparcamientos como taxistas reconocen que apenas han notado aumento del negocio, aunque las asociaciones de conductores de taxi sí reconocen que ahora se circula con más comodidad y seguridad.

Fuente. Fotur

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